Todas las claves para disfrutar del libro Coraline de Neil Gaiman con tus hijos

El libro Coraline de Neil Gaiman es una de esas obras que pueden fascinar (o repeler) a pequeños y grandes. Se da la circunstancia, además, de que a los valores propios del libro, que son muchos, se suma la existencia de una excelente novela gráfica de P. Craig Russell y de una película no menos excelente dirigida por Henry Selick.

Tres Coralines por el precio de una. Si a ti y a tus hijos os gusta el género fantástico y de terror, seguro que no podréis resistiros a semejante oferta.

Sinopsis

Coraline es una niña de once años que acaba de mudarse con sus padres a un viejo caserón reconvertido en edificio de apartamentos. En su nueva casa hay catorce puertas: trece se abren con normalidad, pero la decimocuarta está cerrada con una llave especial y, cuando Coraline consigue abrirla, descubre que al otro lado hay una pared de ladrillos.

“Esa pared la pusieron ahí cuando dividieron la casa en apartamentos”, le explica su madre. Pero a Coraline le parece que esa puerta esconde algo más extraño.

En efecto, una noche, persiguiendo una sombra por el salón, descubre que la puerta está abierta, y que la pared de ladrillos ha desaparecido. Al otro lado encuentra una casa idéntica a la suya, habitada por otra madre y por otro padre que le ofrecen a Coraline todo lo que ella desea con una sola condición: que se quede a vivir con ellos para siempre.  

Libro Coraline
Coraline y la puerta número catorce en “Los mundos de Coraline”, la sensacional adaptación cinematográfica dirigida por Henry Selick.

Sobre el autor y su obra

Neil Gaiman (Portchester, Reino Unido, 1960) es una institución en la literatura fantástica desde su debut en los años ochenta con The sandman, aquel cómic tan imaginativo como incómodo de leer que revolucionó el medio en su momento.

Desde entonces, ya sea como guionista de cómic, como cuentista o como novelista, ha desarrollado una carrera de lo más peculiar salpicada de un puñado de libros infantiles (por decir algo), como El galáctico, pirático y alienígena viaje de mi padre, El día que cambié a mi padre por dos peces de colores o el que hoy nos ocupa, Coraline.

Gaiman es especialista en crear entornos pesadillescos a partir de elementos comunes. Sus hechos fantásticos, a menudo siniestros, tienen lugar casi siempre en escenarios cotidianos. Sus historias y sus personajes suelen ser más profundos de lo que parecen, con una segunda lectura de implicaciones filosóficas.

El estilo de escritura de Gaiman en el libro Coraline es directo y sin florituras, con frases cortas y poco adjetivadas, aunque no exento de cierta poesía consciente. Es un libro escrito claramente para niños, y poniéndose en la piel de la niña protagonista. Está claro que Gaiman no ha olvidado cómo se siente y cómo piensa un niño. Además, y quizá debido a su experiencia en el terreno del cómic, Gaiman es un excelente dialogista.

Público y edad

Según el editor, el libro Coraline está indicado para leerlo a partir de 12 años. La película, sin embargo, se calificó como PG, lo que significa que puede ser vista por niños de cualquier edad, aunque se recomienda que los menores de 10 años lo hagan bajo la supervisión de un adulto.

Te aseguro, sin embargo, que la película es tan espeluznante como la novela.

¿Significa eso que no deben leer las niños pequeños? Sí y no. Tú conoces mejor que nadie el grado de madurez de tus hijos, así que es a ti a quien corresponde decidir. Yo puedo decirte que leí Coraline con mis hijas cuando contaban 6 y 9 años, respectivamente, y que a las dos les encantó. Eso sí, lo leímos todos juntos. Por supuesto que se inquietaron y pasaron algo de miedo. De eso se trata cuando lees una novela de terror. Pero no es tan escabrosa como para que llegue a provocar un trauma.

Piensa que, en el fondo, Coraline trata sobre una niña que se sobrepone a sus miedos, que los enfrenta, y que finalmente los vence con valor y astucia. Y eso es algo que encanta a los jóvenes lectores.

Leer o no leer el libro Coraline es una cuestión de gustos personales más que de edad. Coraline gustará a las personas que disfrutan de las historias fantásticas imaginativas, algo turbadoras y con un punto siniestro, y disgustará al resto. Sin duda esa bruja malvada con botones en los ojos puede asustar a más de un niño (¡y de un adulto!). Como la bruja antropófaga de Hänsel y Gretel o la retorcida madrastra de Blancanieves, vamos.

Libro Coraline
Este señor es Neil Gaiman. Que no os engañe su aspecto de tipo serio y formal. Detrás de esa sonrisa se esconde una de las imaginaciones más retorcidas de las últimas décadas.

Puntos de interés para padres y educadores

Coraline es una historia de superación y de aprendizaje. La protagonista comienza siendo una niña y termina siendo adulta (y reclamando su verdadero nombre), después de haber superado sus miedos infantiles y de haber recuperado a su familia tanto en sentido real como figurado. Se trata, pues, de una historia edificante desde cualquier punto de vista.

También trata de una forma muy imaginativa los conflictos intergeracionales en el seno de la familia y de la sociedad (los vecinos tan ancianos) y la aceptación de la diferencia (el vecino loco que no estaba tan loco como parecía).

La imaginación es uno de los pilares en los que se sustenta la narración. La imaginación no solo en la trama, sino como fuerza capaz de conmover los cimientos del mundo. Coraline supera todas las dificultades debido a su entereza de ánimo y a su imaginación desbordante.

La película y el cómic tienen, además, un valor añadido como excelentes exponentes de sus respectivos medios.

Áreas de conocimiento donde se puede aplicar

En lengua y literatura, como cualquier libro adictivo y de lectura ágil, contribuye de forma inestimable a fortalecer el hábito lector de los más jóvenes. O no tan jóvenes, ya que el estilo sobrio y preciso de Neil Gaiman lo hace apropiado para iniciar en la lectura a los preadolescentes y adolescentes que aún no se han aficionado a leer.

En educación plástica y visual, y gracias a las sensacionales adaptaciones de P. Craig Russell y de Henry Selick, podemos utilizar Coraline como punto de partida para acercarnos al lenguaje del cómic más adulto y a las técnicas de animación mediante stop motion.

Libro Coraline
Una viñeta de la adaptación al cómic de P. Craig Russell, con una Coraline algo más crecidita que en la peli.

También puede tener utilidad en inglés, ya que su estilo sobrio hace que sea un texto asequible en lengua original. La literatura, el cine y la música son los tres modos más eficaces para hacer una inmersión lingüística en otro idioma sin abandonar el salón de casa.

Por último, y de forma transversal, Coraline es un material muy adecuado para la educación en valores (competencias sociales y cívicas), ya que, entre otras cosas, trata acerca de la superación de las dificultades, del poder de la imaginación y la creatividad, de la integración de la diferencia en el ámbito social y, sobre todo, de las relaciones intergeneracionales.

Ideas y propuestas de actividades

Como siempre, debo hacer aquí una breve aclaración. Lo que viene a continuación son algunas propuestas que me han funcionado a mí y que, por lo tanto, pueden funcionarte también a ti. Pero cada niño y cada familia es un mundo, y solo tú conoces cuales son los intereses y motivaciones de tus hijos. Estas propuestas deberían ser un punto de partida para que vosotros elaboréis las vuestras, adaptadas a vuestras propias circunstancias, y en modo alguno deben verse como actividades de tipo escolar, ni mucho menos obligatorio. La obligación acaba con la diversión y, lo que es peor, con la creatividad. Deja que sean tus hijos quiénes te indiquen el camino que quieren seguir. Si sienten que pueden expresarse libremente, no tardarán en indicarte cuál es el camino correcto para ellos.

Antes de la lectura:

Siempre es útil, con este o con cualquier otro libro, contextualizarlo: quién es Neil Gaiman, qué tipo de cosas escribe, cuándo escribió Coraline, etc. Por ejemplo, un detalle que sorprendió a mis hijas (y que creo que influyó en su percepción de la historia a lo largo de la lectura) fue que Gaiman escribió este relato para su propia hija a partir de una ocurrencia de la pequeña. Al parecer, estuvieron buscando algún libro de esta temática y, al no encontrarlo, el padre se decidió a escribirlo y, conforme lo hacía, lo iba compartiendo con su hija.

Durante la lectura:

El lenguaje de Gaiman en Coraline es muy preciso y visual, herencia de sus inicios como periodista y, más adelante, como guionista de cómic. Es fácil imaginarse los escenarios que propone, y también a los personajes. Pide a tus hijos/as que dibujen la casa (mejor la otra casa), a Coraline y a la madre (mejor a la otra madre). Aún más: tírate tú al suelo con ellos y empieza a dibujarlos. A poco que les guste el dibujo, enseguida estarán haciendo sus propias versiones.

Algo que suele fascinar a los niños (y que los adultos muchas veces pasan por alto en sus charlas con los niños porque piensan que la gente bajita no está capacitada para entenderlo) es el simbolismo. En Coraline hay muchos símbolos. El más evidente es el de los botones en los ojos de los personajes del otro lado. ¿Por qué tienen botones, que no les dejan ver? ¿Por qué Coraline tiene que coserse botones en los ojos si quiere disfrutar para siempre del supuesto paraíso del otro lado? ¿Es que tiene que volverse ciega voluntariamente? ¿Es eso lo que nos ocurre en la vida real? Y, hablando de vida real: ¿los verdaderos padres de Coraline no tienen también botones metafóricos, que no les dejan ver alrededor? ¿Y no parece que se los han conseguido quitar cuando Coraline los libera? ¿Llevamos todos nosotros unos botones sobre los ojos que nos impiden disfrutar de las cosas que tenemos?

Libro Coraline
No te hagas tantas preguntas, querida, y cósete los botones de una vez. Solo será un momentito, y te prometo que no duele. Casi.

Hay otros símbolos, desde luego, que también podéis explorar: ¿Qué significan las ratas del viejo loco del ático? ¿Y el gato negro que va y viene de un lado al otro de la casa? ¿Y ese pozo tan asombrosamente profundo? Y así sucesivamente.

Hablando del pozo: algo que entusiasmó a mis hijas fue calcular su profundidad. En el texto se especifican cuántos segundos tarda una piedra en llegar al agua, por lo que puede calcularse la profundidad con bastante facilidad, y, de paso, introducir de forma amena algunos principios físicos fundamentales. De ahí a salir a la calle y buscar un pozo, o un balcón (que no dé a la calle), o una azotea desde donde tirar una piedra para calcular la altura, solo hay un trecho. Una cosa lleva a la otra, y el recorrido que empieza por una piedra lanzada a un pozo puede acabar con el estudio de la dinastía Ming, porque todo el conocimiento humano está relacionado. Nosotros, por ejemplo, terminamos investigando cuáles han sido los pozos más profundos excavados por el hombre, y de ahí aterrizamos en Julio Verne y su Viaje al centro de la Tierra. Vuestro camino puede ser distinto, e igualmente válido, porque eso es aprender.

Después de la lectura:

Un ejercicio divertido para casi cualquier historia es: invéntate un epílogo. ¿Cómo será Coraline diez o veinte años después? ¿Seguía viviendo en esa casa? ¿Volvió a pasar al otro lado? ¿Tiene hijos? Etc.

Ahora es el momento de ver la sensacional película de Henry Selick. Cuidado, porque algunas escenas son muy siniestras y pueden resultar demasiado intensas para los niños más sensibles, independientemente de su edad. Que no te engañe el hecho de que sea una película de animación. Ante la duda, es mejor que la veas tú antes. Recuerda que el miedo es una emoción humana y que tampoco hay por qué evitarla sistemáticamente. Con todos estos elementos en la mano, toma una decisión consciente.

Si véis la película, o al menos alguna escena (o el trailer), podéis hablar a continuación de la técnica de animación stop motion en la que Henry Selick es especialista (ya dirigó Pesadilla antes de Navidad James y el melocotón gigante). Es una ténica muy interesante para los niños, porque pueden realizar sus propias películas con muy pocos medios: apenas necesitan una cámara de fotos, un trípode (o algo que ejerza como tal) y unos cuantos muñecos que se sostengan en pie. Mi hija rodó en los días siguientes a ver la peli una escena alucinante en la que Merlín entrenaba a Ratón (personajes de Merlín el encantador) en las técnicas de vuelo mágico. Se agenció un poco de hilo de pescar para que el muñeco de Ratón volase sin que se notase demasiado.

Libro Coraline
Los talleres caseros de stop-motion son fáciles de montar y permiten a pequeños y grandes dar rienda suelta a su vena creativa.

También es el momento adecuado para leer novela gráfica de P. Craig Russell, que resulta una adaptación fidelísima al texto original y que está fantásticamente dibujada. Como antes, algunas escenas pueden resultar perturbadoras para las personas más sensibles, independientemente de su edad. Léelo tú antes y actúa en consecuencia. Sea como sea, este cómic es estupendo para introducir a los niños en el lenguaje del cómic más adulto y para animarlos en su lectura e imitación.

Documentos de trabajo

Neil Gaiman (web oficial).

Reseña de Coraline escrita por Valentín Vañó en Bibliopolis.org

El simbolismo en Coraline, interesante (aunque muy discutible) artículo de Gabi Romano en su blog.

Calcular la profundidad de un pozo, artículo de Lorenzo Hernández en cienciaonline.com

Henry Selick en Wikipedia.

El cine de animación stop motion en la era digital, artículo de eldiario.es

P. Craig Russell en Universo Marvel.

Otros libros afines

Una referencia inmediata a la hora de hablar de Coraline es Alicia en el País de las Maravillas y su continuación, Alicia a través del espejo, las dos obras imperecederas de Lewis Carroll. En efecto, el tono onírico, entre divertido y siniestro (más siniestro en el caso de Gaiman), así como el mundo paralelo con sus propias y a veces absurdas reglas, las emparenta de forma irremediable.

Es imposible desligar el nombre de Neil Gaiman de otros dos: Terry Pratchett, el padre del género fantástico humorístico, del que podemos recomendar toda la saga de mundodisco y, en especial, los libros protagonizados por la joven bruja Tiffany Dolorido (Tiffany Atching en el inglés original); y el de Alan Moore, el auténtico responsable de la revolución del lenguaje del cómic en los años 80 a partir de la cual surgieron los genios de Neil Gaiman, Jamie Delano o Peter Milligan, entre otros. De Moore podemos animarnos a leer La cosa del pantanoWatchmen, aunque solo si vuestros hijos tienen ya han alcanzado la preadolescencia y conocen el lenguaje del cómic.

Por fin, Neil Gaiman cuenta con un buen número de libros infantiles que, si bien no alcanzan la fama de Coraline, constituyen lecturas muy refrescantes e imaginativas: El galáctico, pirático y alienígena viaje de mi padre, El día que cambié a mi padre por dos peces de colores, Odd y los gigantes de hielo. Otros libros del autor, como Stardust, Amercian Gods o El libro del cementerio, también pueden disfrutarse desde muy corta edad, pero requieren de nuestro acompañamiento y de una mayor madurez del lector.

Ficha

Libro CoralineNovela original:

Título: Coraline.

Título original: Coraline and the Secret Door.

Autor: Neil Gaiman.

Traductora: Raquel Vázquez Ramil.

Ilustrador: Dave McKean.

Salamandra, 2003, 160 páginas.

 

Libro CoralineNovela gráfica:

Título: Coraline.

Título original: Coraline and the Secret Door.

Guionista: P. Craig Russell.

Ilustrador: P. Craig Russell.

Traductora: Carol Isern.

Roca, 2009, 192 páginas.

 

Libro CoralineAdaptación al cine:

Título: Los mundos de Coraline.

Título original: Coraline.

Director: Henry Selick.

Guionista: Henry Selick.

Laika Entertainment, 2009, 97 minutos.

 

 

 

¿Qué opinas tú?

¿Has leído el libro Coraline de Neil Gaiman? ¿Y has visto la película? ¿Te parecen adecuados para niños? ¿A partir de qué edad? Cuéntanoslo en los comentarios y lo hablamos. 

 

Créditos de las imágenes

La imagen del taller de stop motion es de Wesley Fryer [CC BY-SA 2.0] vía Speed of Creativity.

La fotografía de Neil Gaiman es de Kyle Cassidy [CC BY-SA 3.0] vía Wikimedia Commons.

Los fotogramas y carteles de la película son propiedad de Focus Features / Laika Entertainment / Pandemonium y se reproducen aquí en baja resolución dentro de los términos del fair use o uso razonable. Lo mismo sucede con las carátulas de los libros, que son propiedad de sus respectivos autores y editores.

 

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