Tiffany Dolorido, un Terry Pratchett para niños

La saga de Tiffany Dolorido (Tiffany Aching en el original en inglés) es una de la subseries más populares de las inimitables novelas de Mundodisco de Terry Pratchett.

Los cinco libros de Tiffany Dolorido tienen un autoconsciente tono más infantil que el resto, sin que esto suponga ningún demérito. Al contrario. En ellas está todo el sarcasmo, la imaginación, el sentido del humor y la aventura desenfrenada de Pratchett, solo que en dosis más digeribles. Es como comer un saludable muslo de pollo después de un atracón de costilla a la barbacoa. 

Terry Pratchett es un género en sí mismo: un tipo que era capaz de manejar con soltura los mecanismos de la comedia y del drama, que podía provocar al mismo tiempo la risa y el miedo, que podía empezar una frase en tono satírico para terminarla con un ramalazo poético desarmante. Y todo eso está tan presente en los libros de Tiffany Dolorido como en todos los demás.

Y, para ti, Tiffany Dolorido tiene otra ventaja: puedes leerla con tus hijos/as desde que son muy, muy jovencitos. ¿Qué mejor manera de que se enamoren de la obra Terry Pratchett desde el principio?

En el resto del artículo, te presentaré las cinco novelas de la serie para que conozcas un poco mejor a este personaje inolvidable y el universo que le rodea. ¡Pardiez, empecemos con la leyenda!

Libro 1: Los pequeños hombres libres (The Wee Free Men, 2003)

Tiffany DoloridoEn el primer libro de la serie, Pequeños hombres libres, Tiffany Dolorido tiene nueve años y descubre que es bruja y que probablemente su abuela también lo había sido. Su hermano pequeño desaparece secuestrado por la malvada Reina de las Hadas y ella acaba convertida, por pura casualidad, en la matriarca de un clan de duendecillos desleguados, borrachines y pendencieros, los Nac Mac Feegle, una de las creaciones más gozosas y tronadas de la carrera de Terry Pratchett, tan abundante en creaciones gozosas y tronadas, cuya disparatada jerigonza supone, imagino, la pesadilla de cualquier traductor.

Gracias a la ayuda (y, a veces, a pesar de la ayuda) de los pequeños hombres libres, Tiffany Dolorido se aventurará en el reino de las hadas y hará frente a su temible monarca, saliendo victoriosa y descubriendo su lugar en el mundo. Asistiremos así al nacimiento de esta bruja niña que tiene tantas dudas e imperfecciones como cualquiera de nosotros y que, por eso mismo, se convierte en un personaje cercano y con el que es fácil encariñarse.

A pesar de su etiqueta de “libro juvenil” (con todo lo que de peyorativo tiene eso para algunos lectores), Los pequeños hombres libres es cien por cien Terry Pratchett: un relato divertidísimo (con algunas escenas que provocan auténticas carcajadas), una novela de aventuras imaginativa y sorprendente, escrita con un ritmo endiablado, y una sátira deslenguada y bienhumorada de nuestro propio mundo, que pone el dedo en la llaga con esa franqueza que solo puede ejercitarse desde el humor.

En esta ocasión, Pratchett habla de los prejuicios y de la infinita presunción de la ignorancia, ejemplificados en la muerte de esa anciana que todos en el pueblo habían tomado por bruja y que despierta la compasión de Tiffany Dolorido, haciendo que se plantee las preguntas que la conducirán a convertirse ella misma en una verdadera bruja. Plantear cuestiones tan graves como esta en un relato disfrutable y comprensible por lectores de todas las edades es una hazaña que solo los grandes pueden lograr.

Miró hacia la hierba, y allí estaba el cuerpo de Hamish, clavado de cabeza en el suelo a pocos metros de ella. Todavía tenía estirados los brazos en sus bastones. Tardaron un tiempo en sacarlo; según le contaron a la niña, si aterrizaba de cabeza y girando, tenían que desatornillarlo en la dirección contraria, de modo que no se le saliesen las orejas.

Libro 2: Un sombrero de cielo (A Hat Full of Sky, 2004)

Tiffany DoloridoTiffany Dolorido tiene ya once años y se marcha por primera vez de los montes La Caliza para aprender de otra bruja experimentada, la señorita Cabal. Todas las brujas son peculiares por definición, pero la señorita Cabal es doblemente peculiar, y disculpa que no te explique nada más para no desvelarte la sorpresa: un personaje de la enjundia de la señorita Cabal da una pista de por donde transitaba la desbocada imaginación de Terry Pratchett.

Allí Tiffany comprende que la magia también tiene su parte aburrida, y que ser bruja no es solo volar en escoba y convertir a la gente en cosas desagradables. Pero ya conoce un par de trucos, como, por ejemplo, salirse de su cuerpo un rato. Lo que desconoce es que cualquier poder es peligroso si no sabes cómo controlarlo. En particular, cuando te sales de tu cuerpo corres el riesgo de que alguien más desagradable se meta en él… y eso es lo que hace el colmenero.

La lucha encarnizada que sigue para hacerse con el control de Tiffany Dolorido no sería lo mismo, desde luego, si los sucios, borrachos, pendencieros y absolutamente leales Nac Mac Feegle no la hubieran seguido desde La Caliza para vigilar que su arpiíña grandullona esté a salvo.

Con un tono similar al de la novela anterior e introduciendo nuevos e inolvidables personajes como la señorita Cabal, Yaya Ceravieja o la insufrible Annagramma, Pratchett logra lo que parecía difícil, que es mejorar el resultado, y consigue de nuevo hablarnos con una profundidad asombrosa de asuntos complicados como la identidad y la naturaleza del yo, o burlarse de eso que ahora se llama el postureo y que antes se denominaba con otra palabra absurda, esnobismo, sin despeinarse y sin dejar de pintarnos una sonrisa, o a menudo una carcajada franca, en la cara.

En el horrorizado silencio que siguió, los demás pasajeros vieron cómo al hombre se le soltaba una mano enguantada, que se puso a dar vueltecitas sobre el asiento.
—Sí, bueno, pero estar aquí dentru de los pantalones tampoco es que sea un paseíño por el campo. ¡Dejaré que entre un pelín de aire!
—Wullie Chiflado, non te atrevas a…
Los pasajeros, apretándose aún más unos contra otros, observaron los pantalones con una terrible fascinación. Hubo movimientos, hubo maldiciones entre dientes en un lugar donde no debería haber dientes y, por último, se abrieron dos botones y asomó la cabeza pelirroja de un hombrecillo azul, que parpadeó al ver la luz.

Libro 3: La corona de hielo (Wintersmith, 2006)

Tiffany DoloridoTiffany Dolorido está a punto de cumplir trece años. Ahora vive y aprende con la señorita Traición, una bruja con auténtico aspecto de bruja (ya sabes: nariz ganchuda, boca desdentada, verrugas, caldero humeante…) que, por supuesto, esconde un gran corazón (y un notable desequilibro mental) detrás de su desagradable fachada.

Y, cuando todo parece ir a la perfección, va el Forjador de Invierno y se enamora de Tiffany, que ya es una jovencita que empieza a despertar a este tipo de cosas. El tipo (por llamarlo de algún modo) se empeña en convertirse en humano para conquistar a la chica. Pero, claro, cuando el invierno pasa por la puerta de tu casa, se congelan hasta las llamas de la chimenea.

En esta lucha desigual asistiremos a una constante en el resto de la saga: los coqueteos de Tiffany Dolorido con el lado oscuro de la fuerza, es decir, la tentación del poder ilimitado frente a la suciedad de la vida cotidiana, tan terca, rutinaria y agotadora. Y Pratchett obra de nuevo el milagro: logra dar forma a una aventura que continúa con el tono de las anteriores, pero que también crece, que se hace más madura (como su protagonista, aunque aún puede ser leída y disfrutada por niños de todas las edades a los que les guste el género), que habla sin tapujos de la vejez y la muerte, de la feria de las vanidades, del juego de las falsas apariencias, de las raíces y de las cosas que realmente merecen la pena.

—Moriré pasado mañana. El viernes, justo antes de que den las seis y media de la mañana.
—Vaya, qué pena perderse el fin de semana —dijo Rob Cualquiera—. ¿Va a algún sitiu bonito?

Libro 4: Me vestiré de medianoche (I Shall Wear Midnight, 2010)

Tiffany DoloridoTiffany Dolorido va a cumplir los 16 años y cada vez se parece más a la mítica Abuela Dolorido, aunque… a su propio estilo. Ha regresado a La Caliza y ya es una bruja hecha y derecha, y se dedica a todas esas cosas que hacen las verdaderas brujas y que no tienen nada que ver con el glamour, sino con desinfectar heridas, ayudar en los partos o cortar uñas de viejos impedidos.

Es entonces cuando regresa el Hombre Astuto, una vieja sombra del pasado con la capacidad de sembrar el temor irracional en las mentes de la gente, despertando el viejo odio hacia las brujas. Pronto comienzan las habladurías, y Tiffany se verá envuelta en una acusación infundada de la que le será difícil escapar. Por suerte, cuenta con su coraje, con su astucia y con los diminutos y maleducados feegles, que no se arredran ante ninguna criatura, venga del mundo que venga.

La cuarta novela de Tiffany Dolorido es más propensa a la sonrisa que a la carcajada, y habla de los prejuicios y de la necesidad del escepticismo desde un punto de vista algo más adulto que las anteriores. También de la vejez, de la decadencia y de la muerte. Se tocan algunos asuntos bastante escabrosos, como la violencia doméstica (hay un brutal incidente con el resultado de la muerte de un bebé). También aparecen algunas palabras malsonantes y las referencias sexuales y amorosas cobran mayor importancia. Al fin y al cabo, la protagonista es una adolescente, por muy bruja que sea. Por lo tanto, debes tener todo esto en cuenta si vas a leerla con tus hijos/as.

La relación entre Roland, el nuevo barón, y Tiffany forma el núcleo central de la trama en torno al cual levitan el resto de personajes, y Pratchett tiene la inteligencia (como de costumbre) de hacerlos evolucionar y cambiar de una forma que no podíamos prever, lo que los convierte en personajes muy reales por mucho que vivan en Mundodisco y tengan poderes mágicos.

—Mi madre me enseñó a leer y a escribir, muy en contra de los deseos de mi padre, y como eso implicaba que ya no valía para un trabajo «de verdad», me enviaron de aprendiz de sacerdote a la Iglesia de Om. Aquello me gustaba y aprendí un montón de palabras interesantes, pero me echaron por preguntar demasiadas cosas, como por ejemplo: «¿Pero todo esto lo decís de verdad o qué?».

Libro 5: La corona del pastor (The Shepherd’s Crown, 2015)

Tiffany DoloridoEl quinto volumen de la serie de Tiffany Dolorido es un libro póstumo: se publicó unos meses después del fallecimiento del autor. Pratchett aún estaba trabajando en él y, por tanto, se trata de una obra inconclusa, en la que faltan algunas escenas, además de un cierto trabajo de pulido de las existentes.

Al leerlo, sin embargo, es difícil apreciar esto. Sí se nota, en cambio, un cierto tono melancólico. Hay que tener en cuenta que, a esas alturas, la salud de Pratchett estaba muy deteriorada (padecía desde hacía años una forma de Alzheimer que no afectaba tanto a su capacidad cognitiva como a su vista y a sus movimientos, hasta el punto de que tenía que dictar sus novelas porque no podía escribirlas). Sabía que estaba escribiendo su última obra, y eso confiere un significado especial a momentos tan significativos como la muerte de Yaya Ceravieja.

Pero Pratchett afrontó siempre el destino con entereza, buen humor y un punto de fastidio (“Vaya, con lo buen día que iba a ser mañana”, dice Yaya Ceravieja cuando comprende que morirá al día siguiente), y nos deja en este testamento literario un ejemplo emocionante de ello. Se trata, sin embargo, del libro más adulto de la saga, con algo más de lenguaje malsonante (siempre en un contexto cómico) y más referencias al sexo que los anteriores.

Tiffany Dolorido es una bruja joven (aunque ya no se especifica la edad, pero no mucho mayor que en Me vestiré de medianoche) que se ha convertido en el corazón y el alma de La Caliza, como antes lo hiciera su abuela. Sin embargo, el exceso de trabajo empieza a hacer mella en ella, que se empeña en intentar estar en todas partes y en ayudar a todo el mundo. La cosa empeora cuando muere Yaya Ceravieja y nombra a Tiffany su sucesora como jefa de las brujas, aunque, como todo el mundo sabe, las brujas no tienen jefa.

Por eso la revuelta de los elfos, que aprovechan la debilidad de las brujas para regresar a Mundodisco con aviesas intenciones, casi la pilla a contrapié. Por suerte, cuenta con la insospechada ayuda de Geoffrey, un joven de buena disposición que quiere ser bruja (sic), así como del resto de brujas. Y, por supuesto, con los incombustibles pequeños hombres libres.

—¿Ah, sí? —dijo Tiffany. Ahora sí que se había cabreado—. Yo estoy en el lado espinoso de la brujería, que exige hacer lo que debe hacerse tan bien como se pueda. Lo importante es la gente, señora Carcoma, no los libros.

En resumen

Los cinco libros de Tiffany Dolorido son una excelente introducción a la obra de Terry Pratchett para los más jóvenes. Su carácter supuestamente juvenil no les resta ni un ápice de calidad, de mensaje, ni de mala uva. Son reflexivos, trepidantes, sorprendentes y muy, muy divertidos. Por si fueran pocas cualidades, tienen el aliciente adicional de presentar a una protagonista femenina fuerte, inteligente e independiente, que no desaprovecha la ocasión de burlarse de las princesas rubias de ojos azules con vestidos de volantes.

Un niño/a con el suficiente bagaje lector podría leer los tres primeros libros a partir de los diez u once años. Si los vas a leer tú con tus hijos, como siempre recomendamos aquí, puedes hacerlo antes, a partir de los seis o siete. Los dos últimos libros son, como he mencionado, algo más maduros, pero si las palabras soeces, las referencias leves al sexo y asuntos como la vejez y la muerte no suponen ningún problema para ti y tus hijos, puedes leerlos a continuación de los otros sin ningún problema. La decisión última, faltaría más, os corresponde a vosotros tomarla.

Y tú, ¿qué opinas?

¿Has leído los libros de Tiffany Dolorido con tus hijos? ¿Cómo fue la experiencia? ¿A partir de qué edad te parecen apropiados?

Créditos de las imágenes

La imagen de la cabecera es de Thomas Girard en Behance (CC BY-NC-ND 4.0). Te animo a pasarte por allí para ver otras fantásticas ilustraciones de este artista francés. Las cubieras de los libros son propiedad de Paul Kidby (ilustrador) y de sus respectivos autores y editoriales, y se reproducen aquí en baja resolución y dentro de los términos del fair use o uso razonable.

2 Comments

    • A. M. Vozmediano

      Creo que no te arrepentirás. En mi opinión, el único error que se puede cometer con Terry Pratchett es empezar por “El color de la magia” y “La luz fantástica”, los dos primeros libros de Mundodisco, que son algo más duros de roer que los demás. Pero si probáis con Tiffany y “Los pequeños hombres libres” es improbable que os decepcione. Terry Pratchett es muy, muy grande.

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